La Navidad es un época que adultos y niños vivimos con emoción. Cada hogar con sus tradiciones, ritos, y creencias, pero por norma general con un punto en común: un incremento importante en el consumo.

Pensamos que es importante hacer una reflexión sobre este tema… ¿es necesario consumir tanto? ¿Qué impacto tiene sobre el planeta este consumo tan elevado? ¿Cuántas de estas cosas que compramos acabarán en la basura? ¿De donde provienen los objetos adquiridos? ¿En qué condiciones se han producido? ¿Es esta la imagen de Navidad que queremos transmitir a nuestros niños y niñas?

Cómo sabéis, Nau Escola es un proyecto comprometido con la ecología, el consumo responsable de los recursos y el cuidado del planeta (aquí i aquí podéis ver algunas acciones en este sentido) y todas las preguntas antes vertidas están estrechamente relacionadas. En este sentido nos pareció muy adecuada la propuesta de Marina, la madre de Carlota, de programar actividades relacionadas con el comercio justo, un ámbito en el que ella trabaja.

Así pues, hace unas semanas ofrecimos a todas las comunidades de infantil y primaria la oportunidad de asistir a diferentes actividades de la mano de Shikamoo a través de la oferta educativa de la Federació S’Altra Senalla.

Shikamoo, como ellos mismos explican en seu web, es una tienda de Comercio Justo que nace con la voluntad de conseguir un mundo más solidario, más justo, más digno y más sostenible. A través de cuentacuentos, juegos y talleres, Mireia, voluntaria de Shikamoo, acercó a los niños y niñas a la idea del comercio justo.

La Comunidad de los Pequeños pudo participar de dos cuentacuentos que nos enseñan a aceptar la diversidad y a promover la convivencia: La Pequeña Caperucita Africana y Milo el Armadillo.

La Pequeña Caperucita Africana es un precioso cuento escrito por Niki Daly y editado por Intermon Oxfam. En esta reinterpretación del clásico que todos conocemos, la protagonista no va con una caperuza roja, sino con un pañuelo en la cabeza y una ntama de rayas atada a la cintura. Cuando se dirige al mercado a hacer las compras que le ha encargado su abuela se encontrará por el camino con un vendedor que la quiere liar con sus ventas.

 

Milo el Armadillo, un libro sobre amigos imaginarios que enseña a los más pequeños a valorar lo que se tiene y a ver que lo diferente también puede ser especial. Escrito por Jan Fearnley y editado también por Intermón.

La Comunidad de los Medianos pudo participar del taller ¿De donde viene el chocolate? Los niños y las niñas conocieron la elaboración del chocolate a partir del cacao y la diferencia entre una tableta de chocolate de comercio justo y una comprada al supermercado.

Para los más grandes se ofrecieron dos actividades: el taller El viaje desde nuestra ropa y Jugamos con comercio justo: ‘El juego de la Oca’.

En El viaje desde nuestra ropa, partiendo de la información que encontramos en la ropa que llevamos, descubrimos dónde ha sido fabricada y el camino que hace una prenda de ropa desde el cultivo del algodón hasta que llega a nuestro armario y entendemos el poder que tenemos como consumidores para transformar el mundo.

 

En Jugamos con comercio justo, a partir del Juego de la Oca los niños y niñas conocieron de una forma lúdica, el comercio justo y las alternativas que tenemos para conseguir un mundo más solidario.

Somos muy conscientes que consumir de forma consciente, teniendo en cuenta las condiciones laborales de las personas que han producido aquello que compramos, su huella ambiental durante la producción y la que tendrá cuando ya no las necesitemos más, es nadar a contracorriente en un mundo diseñado para hacernos comprar de forma compulsiva y a la que nuestras hijas e hijos también están expuestos… pero como dicen los compañeros de Shikamoo:

Pensamos que el Consumo Responsable es un hábito que tenemos que incluir a la hora de ir a comprar. No nos tenemos que conformar solo por la calidad de los productos que adquirimos, sino que tenemos que dar un paso allá y ser conscientes de las consecuencias ecológicas, económicas y sociales de nuestras compras.​

​​Seamos consumidores críticos, conscientes, responsables y solidarios. No olvidemos nuestros valores éticos a la hora de ir a comprar. Seamos coherentes con nuestra forma de ser, consecuentes con nuestros principios y conseguiremos un mundo más solidario, más justo, más digno y más sostenible.

¡Por una Navidad responsable!

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